viernes, 12 de enero de 2007

Al agua patos...



Hoy hemos vuelto, después de las vacaciones, a las clases de piscina con nuestra pequeña atleta. Desde antes de que naciera, yo intentaba ir cada día a la piscina. La verdad es que en invierno daba una pereza... pero bueno iba animada y para el embarazo me sentó estupendamente. Yo, ilusa de mí, pensé que al ir tan a menudo a la piscina, cuando naciera mi pipiola tendría pasión por el agua. Así que la apuntamos a natación a partir de los 6 meses. Estábamos súper ilusionados. Porque todo el mundo dice que los bebés en el agua están tan bien y tan a gustito.... ERROR. Primer día. Nada más meter un pie en el agua saltaba la alarma. Lloros interminables. Durante los primeros meses estuvimos a punto de desapuntarnos. Estábamos abatidos emocionalmente. Ahora hace ya dos años que vamos a clases y se ha ido soltando poco a poco y parece disfrutar más. Aunque tiene mucho genio y cuando algo no le sale o no le gusta va a su rollo. Nosotros también disfrutamos viendo que el esfuerzo de cada viernes por la tarde se ve recompensado y que en verano disfrutamos saltando las olas además de hacer castillos....

Si tenéis pensado apuntar a vuestros bebés a natación y resulta que no les gusta al agua tanto como pensábais, no os desaniméis. Sin forzar la situación poco a poco se irán conviertiendo en unos pequeños pececitos...

No hay comentarios: