
Ayer, en el blog de la escuela hablaban de la hora del cuento. En mi caso la hora del cuento no se perdona ni una sola noche. Cada día es parte de la rutina diaria. Mi hija tiene su sección de cuentos en el comedor y es ella la que casa día propone uno, dos o tres cuentos para que se los expliquemos antes de ir a dormir. Últimamente le gusta el del Libro de la Selva, pero va a rachas… Mary poppins, Blancanieves, Bambi… no sé… nos estamos poniendo al día en cuentos. Por ejemplo el de Blancanieves. Hubo una época que cada día quería oír el cuento de Blancanieves. Yo recuerdo como si fuera ayer el cuento de memoria. Teníamos unas cintas de cassette (que antiguo suena…) y era cuentos con rima… entonces siguiendo la tradición le cuento en mismo cuento. Llegó a aprendérselo de memoria… nos partimos de la risa: IMPRESIONANTE!
Cuando leemos el cuento dice “otro” y dependiendo de la hora que sea… aceptamos. Pero es que luego dice “otro” y entonces si que no…
Cuando leemos el cuento dice “otro” y dependiendo de la hora que sea… aceptamos. Pero es que luego dice “otro” y entonces si que no…
Para dar fin a la hora del cuento le damos un besito cada uno a uno de los personajes del cuento y hasta mañana. Ahora por ejemplo “El Libro de la Selva” A mi me toca darle un besito a Mogli, a su padre le toca a Baloo y a ella a Bagheera,…
Pero esto no acaba aquí, cuando se mete en la cama pide otro mini cuento eso sí sin libro. Con la luz apagada la mama le cuenta otro cuento. Actualmente “la gallina Marcelina”. Luego por fin mis cuerdas vocales descansan. Hasta mañana cariño….
Pero esto no acaba aquí, cuando se mete en la cama pide otro mini cuento eso sí sin libro. Con la luz apagada la mama le cuenta otro cuento. Actualmente “la gallina Marcelina”. Luego por fin mis cuerdas vocales descansan. Hasta mañana cariño….
Es verdad que explicar cuentos les aporta más vocabulario, imaginación y si encima les metes canciones… ni te cuento!
5 comentarios:
Que bueno es que nadie haya sabido, que mi nombre es Ruidoquerito! je je je :o)
Us felicito per portar a terme cada dia el ritual del conte. Intenteu no perdre'l.
Montserrat
Ojalá yo tuviera ese ratito para los cuentos, sería fantástico.Aunque te parezca mentira siento cierta envidia, sana eh.
Laia
Siempre les puedes contar el cuento de María Salamiento que se fue a cagar y se la llevó el viento. Aunque te dé la risa a veces cuando me pide el cuento de la gallina Marcelina y no tengo ganas le digo..."no, no, hoy el de María Salamiento"... pero no cuela al final le acabo contando los dos. un beso
Je je, me suena mucho todo lo que cuentas, en casa el ritual de los cuentos por la noche no lo perdona, y otro y otro y otro, vamos que no tiene fin, pero la verdad es que no sabe mal estarse mas rato, pues es uno de esos momentos que estas más a solas con ella y tambien más tranquila, y la cara con que mira de atención, vale un tesoro.
konrad
Publicar un comentario